Inicio » Noticias » La Actitud de aprender

La Actitud de aprender

Post/colaboración:

Es un placer contar de nuevo en nuestro ciclo de colaboraciones con nuestra amiga Paz Rosado Garcia. Esta periodista, formadora y orientadora laboral. Comprometida con la mejora continua en lo personal y profesional, afirma trabajar mejor con un alto grado de autonomía.

Puedes seguirla en Twitter @PazGaro 

Esperamos que os guste su artículo…

 

¡Qué dura es la vida! Sobre todo, si no aprendemos las lecciones que nos brinda.

La vida es bella, sí. Aunque también es dura, a veces, muy dura. Porque como las monedas, la vida tiene siempre una cara y una cruz. Y no hay nada de malo en que sea así, ¿no? ¡¿O sí?!

Pues depende. Depende de lo que hacemos cuando la vida nos viene de cara y cuando la vida nos muestra su cruz. Como seguro que estamos hartos de oír: lo que importa no es lo que nos pasó, nos está pasando o creemos que nos va a pasar. Lo definitivo es cómo afrontamos, qué aCtitud elegimos para vivir cada una de las experiencias que hemos tenido, tenemos y tendremos en nuestras vidas.

Para mí, la mejor aCtitud que podemos generar ante la vida es la de aprender. (Ya creías que iba a decir aCtitud positiva, ¿eh?)

Con independencia de lo que sintamos, de las emociones que tengamos en cada momento, para mí la mejor aCtitud que podemos adoptar en la vida es la del aprendizaje. Extraer las lecciones que nos brindan cada una de nuestras experiencias vitales. Tanto si éstas nos resultan agradables o desagradables.

Hay personas que creen que sólo podemos aprender lecciones importantes cuando la vida nos golpea con dureza. Cuando perdemos a un ser querido, cuando nos quedamos sin trabajo, cuando llega el desamor, cuando nos sentimos solos y desamparados ante un problema grave…

Sin embargo, también tenemos la oportunidad de asimilar conocimientos relevantes,  de incorporar en nuestra vida buenos hábitos cuando estamos disfrutando de experiencias agradables. Una oportunidad que solemos dejar pasar, que no vislumbramos porque cuando nos sentimos alegres, felices, satisfechos, no tendemos a reflexionar sobre qué es lo que nos está produciendo ese estado de bienestar.

¿Y si nos paramos a pensar en esos buenos momentos por qué me está pasando esto a mí? ¿Qué he hecho yo para merecerme esto? Es lo que solemos hacer en los malos momentos de nuestra vida, ¿no? ¿Por qué no hacer lo mismo cuando las cartas nos vienen bien dadas?

A mí se me ocurre que es la mejor ocasión para ser conscientes de lo que hemos hecho bien, de descubrir algunas de nuestras fortalezas que podremos volver a utilizar para crear otros buenos momentos o para superar algunos malos.

También es una buena ocasión para incorporar a nuestras vidas el beneficioso hábito del agradecimiento. Dar las gracias (a la vida, a ti mismo, a otros) por esos momentazos de bienestar, de satisfacción, de felicidad, de alegría.

¿Qué se te ocurre a ti que puedes aprender de los buenos momentos de tu vida?

Paz Rosado

Acerca de Optimistas

Los comentarios están cerrados.