Inicio » Noticias » Todo tiene solución menos la muerte

Todo tiene solución menos la muerte

Hoy nos acompaña en nuestro ciclo de colaboraciones Paz Rosado Garcia, así se presenta: Periodista, formadora, orientadora laboral. Comprometida con la mejora continua en lo personal y profesional. Trabajo mejor con un alto grado de autonomía.

Puedes seguirla en Twitter @PazGaro

No recuerdo si esta frase tan contundente la he leído en algún libro o se la he escuchado decir a mis padres. No me extrañaría nada que fuera lo último, porque lo que para mí encierra tiene su base, se fundamenta en el espíritu de esperanza, de optimismo que mis padres me han transmitido y me siguen transmitiendo.

En casa, somos ocho hermanos que hemos salido adelante gracias a ese espíritu, además de al mucho esfuerzo, sacrificio y mucho trabajo de mis padres (no sólo de optimismo vive el hombre). Mi madre, como ama de casa. Mi padre, como factor de Renfe, además de vendedor de máquinas de coser, de libros, de seguros, de chacinas… Con lo que ganaba en la Renfe no teníamos ni para empezar. Así que en lo material, no nadábamos en la abundancia, lo mínimamente necesario. Pero en lo inmaterial, íbamos sobrados de lo mejor. Alegría, sentido del humor, espíritu de superación… y mucho, mucho optimismo. Esas cosas tan importantes y valiosas que no se compran con dinero.

Cuento esto para que quede claro que mi optimismo no nace de haber tenido una vida fácil. Vamos, que no he vivido en los mundos de yupi. Y sigo sin vivir en esos mundos. Sigo teniéndolo difícil ahora que ya no vivo con mis padres y que me gano la vida con mi propio esfuerzo, además de con el apoyo de mis padres, hermanos y de muchas personas que van apareciendo en mi camino (a todos, ¡mil gracias!).

En lo profesional, empecé trabajando como periodista el verano del penúltimo año de carrera. Entonces, tuve la suerte de ganar el mismo sueldo de un profesional experimentado. Pero cuando terminé la licenciatura, las cosas cambiaron a peor. Mucho trabajo y poco sueldo. Y, a veces, en un entorno poco ilusionante y poco enriquecedor para mí. Esto era lo peor. Pero como de natural soy inconformista, me dediqué a buscar y experimentar con otros trabajos que me aportaran una mayor satisfacción personal. Soy de las que cree que el que busca, encuentra.

Ahora, sigo trabajando como periodista, y también como formadora y orientadora laboral. Y, en este triplete profesional, he encontrado ese espacio enriquecedor e ilusionante que para mí es tan importante. Eso sí, sigo trabajando mucho y sin ganar mucho dinero.

También, como cualquier hijo de vecino, en lo personal, más allá de lo profesional, me he tenido que enfrentar a diversas y diferentes situaciones de insatisfacción. Y ha sido ese espíritu de esperanza, de optimismo bien entendido, el que me ha ayudado a salir adelante, a no perder ni la ilusión ni la pasión por la vida. Eso sí, “a Dios rogando, y con el mazo dando”. Esperando lo mejor y preparándome para lo peor.

Así que, por experiencia propia, sé que mientras esté viva, siempre tendré la posibilidad de hallar la solución a los problemas que se me presentan en la vida. Otra cosa es que necesite ayuda para encontrarla, o que la solución a mi alcance me guste más o menos. O que tanto para encontrarla como para llevarla a la práctica, deba hacer uno o más sacrificios. Además de armarme de paciencia y perseverancia para recorrer el a veces largo camino que me lleva a la solución de mis problemas. La vida es así, todo tiene un precio. Y en más de una ocasión, el que más nos cuesta pagar no se puede pagar con dinero.

Insisto, soy de las que cree que en esta vida, todo tiene solución menos la muerte. Y la muerte, en sentido metafórico, es a veces la solución a muchos de nuestros problemas.

Como dice Francisco Alcaide (@falcaide) en su magnífico blog: “Los ganadores buscan soluciones; los perdedores buscan excusas”. ¿Te subes al carro de los ganadores?

zp8497586rq

Acerca de Optimistas

Un comentario

  1. Claro que me subo al carro, al carro de los que saben ver el vaso medio lleno, de los que aprenden de sus esfuerzos, de los que valoran sus vivencias y de los que como muchos de nosotros, hemos conseguido estar donde estamos a base de esfuerzo y sacrificio. Un abrazo fuerte Paz, eres una gran luchadora!